Postboda galeguiña: Fraga (Parte 1)

Postboda galeguiña: Fraga (Parte 1)

 

Ana y Víctor decidieron que querían aprovechar al máximo el día de su boda con sus invitados. Querían disfrutar de la gente que había venido de lejos pero sin perderse una buena sesión de fotos de su boda. La opción que más les convenció fue la de realizar una sesión de postboda, o como también se le dice, Trash The Dress ( que viene a significar algo así como “a la basura con el vestido”).

La sesión de postboda permite aprovechar y dar un homenaje al vestido de la boda, pero con todas las ventajas que supone que la sesión se haga después de la boda: más tranquilidad, fotos más distendidas, sin estrés ni agobios porque se manche la ropa, el maquillaje o la preocupación de estar llegando tarde junto a los invitados. Separar la sesión de fotos del propio día de la boda también permite otra gran ventaja: elegir la localización y la hora sin estar atados al lugar de celebración del evento.

Mi recomendación es hacer un pequeño reportaje el propio día de la boda, porque es un recuerdo especial, donde luce todo el trabajo del día. Es el único momento en que después de darse el sí, quiero, los novios se ven como marido y mujer a solas. Así que como podéis ver en el post del día de su boda, Ana y Víctor dieron un pequeño paseo cerca de la iglesia para hacer el reportaje de novios, pero sólo un ratito. Y pronto volvieron al cóctel para disfrutar de su familia y amigos.

Unos días después de la boda, aprovechamos para hacer la sesión postboda. Así pudimos hacer las fotos en Lugo. Querían conjugar campo y playa, así que decidieron que lo mejor sería ir al Souto da Retorta de tarde y luego acercarnos a la maravillosa playa de las Catedrales, a una hora de distancia.

La sesión está llena de fotos tan chulas, que voy a dividirla en dos post para que podáis saborearlas mejor.

O Souto da Retorta es un bosque también conocido como el eucaliptal de Chavín. Un pequeño paraje natural situado a la derecha del río Landro.  Está considerado Monumento Natural y tiene muchos eucaliptos centenarios que es lo que le hace famoso. Hay un eucalipto especial, “o avó”, que es particular por su gran grosor: 10,5 metros de perímetro en su base. ¡Nos pareció el lugar ideal para arrancar la sesión de fotos! Al rato también vino Irene a participar del cariño de sus padres, con su alegre carácter. ¡Espero que os gusten!

 

 

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